Importancia de la velocidad de carga de una página web

¿Has parado por un momento y pensado si tu sitio web ofrece una buena experiencia a tus clientes, prospectos o usuarios frecuentes?

Algo que muchos negocios (grandes y pequeños) descuidan es la seguridad, velocidad y protección antidesastres de su sitio web y servicios en línea.

Y es que la rentabilidad de un negocio en términos digitales depende en gran medida de lo flexible que sea para escalar en la medida que la demanda de sus productos o servicios así lo necesite.

En un mundo donde todas las acciones de análisis, búsqueda y concreción de compra se realizan en entornos digitales, es importante tener todo en orden y listo si el día de mañana logras tener el éxito que buscabas desde hace tiempo y tienes a 100,000 posibles clientes intentando a entrar a tu sitio web. La clave para ganar o perder un cliente en muchos casos será la velocidad de tu sitio, y la experiencia que ofrezca.

Los puntos importantes que debes tener en cuenta para tu sitio son:

1. Contratar un buen servidor u hosting. Generalmente en este ámbito y como muchos otros servicios nos guiamos por el precio y dejamos de lado el performance o rendimiento que puede ofrecernos en momentos clave. Es importante que sea un servicio confiable, que tenga la versatilidad de hostear tus necesidades actuales actuales a un costo razonable, pero del mismo modo, que pueda responder ante un cambio súbito de usuarios en tu sitio web.

2. Optimizar las imágenes. Ya sea que estés por cargar nuevas imágenes o galerías, o si ya tienes bastante contenido en tu sitio, es importante realizar esta optimización que afortunadamente puedes hacer de forma masiva con software especializado o con plugins como wpsmush en el caso de WordPress, y que te ayudará además de cuidar y avisarte si una imagen puede ser optimizada antes de la carga.

3. Usar servicios de caché. Tal vez ya escuchaste este término anteriormente, pero básicamente es precargar el contenido dinámico de tu sitio a un modo de “fotografías temporales” de tu sitio que pueden servirse rápidamente al ya no tener que consultar bases de datos o servicios adicionales.

4. Eliminar lo que no funciona. Ya sea plugins viejos, respaldos antiguos, contenido o productos obsoletos, tener un sitio actualizado y con lo necesario siempre evitará que el usuario cargue información innecesaria o desactualizada.

5. Optimizar tus hojas de estilos y scripts. Si no tienes noción de código HTML o cualquier otro, debes saber que existe un estándar del como los sitios están construidos y que sirve para que todos los navegadores, puedan leer e interpretar el diseño y funciones de tu sitio web. Si existen errores o tu sitio no está construido de la mejor forma (si usaste un autocreador de sitios web por ejemplo), puede que el usuario tenga problemas al cargar rápidamente tu página.

6. Hacer uso de un CDN. Este tipo de redes de contenido ayudan a replicar tu contenido en múltiples locaciones y permite mejorar de forma impactante la velocidad de descarga de imágenes y archivos multimedia como videos.

7. Asesórarte con un profesional. Si tu sitio ya logró pasar a un nivel de cientos de visitas diarias y constantemente sufres caídas en ciertos horarios, o frecuentemente escuchas comentarios de que es un sitio lento o que falla, tal vez es el momento de contratar a un profesional y preguntar si es necesario crear una nueva configuración de servidores o infraestructura. Después de un análisis ellos podrán decirte hasta donde deberías escalar tus servicios, pensando siempre en satisfacer la demanda actual y la futura, es decir, estar preparado si mañana tienes un pico inesperado de visitas.

8. Medir tu desempeño. Siempre realiza un seguimiento constante de tu sitio y el comportamiento de tu tráfico con herramientas como Google Analytics, adicionalmente y periódicamente checa la velocidad y performance del mismo con Pingdom o Google Page Speed para saber si hay cambios en el rendimiento

¿Cómo estar preparado ante las contingencias?

Lo ideal es contar con una plataforma o servicio de hosting que puedan ser escalables en minutos dependiendo del tráfico a tu sitio web, y reaccionar de manera rápida ante cualquier incremento exponencial de tráfico.

En negocios de mayor tamaño además de la velocidad es importante tomar en cuenta otros aspectos como la seguridad, estabilidad o disponibilidad, y sin duda alguna un eficiente sistema de respaldos y logs de seguridad. Todo esto se lográ con la ayuda de expertos en infraestructura de servidores y servicios web o cloud computing.

Hoy en día existen servicios y tecnologías como el versionado de código, con el cual puedes subir a la nube el último cambio estable o regresar a una versión anterior ante cualquier falla o intento de hackeo, agregando una capa más de seguridad a la de tu propia infraestructura.

Si tu empresa ya tiene un plan ante contingencias ¿este cubre la información y datos almacenados en servicios o equipos digitales?

¿Cómo implemento el uso de la nube en mi negocio?

La nube dejó de ser inalcanzable, ya es parte de la vida empresarial y muchas empresas inclusive son nativas de esta herramienta, pero una vez arriba, ¿cómo la opero?

Desde hace varios años, el término “nube” ha tomado relevancia para muchas empresas, de hecho, es seguro que la hayamos utilizado sin siquiera saberlo, pero ¿realmente sabemos a qué se refiere?

La nube es una red enorme y global de servidores conectados de forma remota, los cuales están diseñados para ejecutar aplicaciones en línea desde cualquier dispositivo conectado a Internet, con la intención de acceder a ellas en todo lugar y siempre que sea necesario, en lugar de hacerlo desde un equipo o descargando la aplicación.

Otra de sus funciones es almacenar y administrar datos que ocupan espacio en nuestro disco duro o en la memoria interna de nuestros dispositivos, incluso la tendencia actual es utilizar las plataformas de streaming para ver películas o escuchar música sin necesidad de descarga.

Trabajar en la nube es cada vez más frecuente en las empresas y elegir la forma en cómo subirte depende del tipo de servicio que ofrezca tu negocio.

Existen cuatro métodos para aprovechar la nube, el primero y más utilizado es conocido como Nube Pública, el cual comparte información y servicios a través de internet (como Netflix o Spotify), el segundo método es la Nube Privada, que, como su nombre lo dice, no se comparte al público y comparte archivos a través de una red interna hospedada de forma local; la tercera es la Nube Híbrida, la cual es una combinación entre nubes públicas y privadas y puede compartir información de ambas formas de acuerdo con los objetivos de cada empresa y por último, la nube comunitaria, que comparte datos solo entre organizaciones u oficinas regionales.

Trabajar en la nube permite que tanto startups y Pymes tengan la oportunidad de competir con grandes empresas en igualdad de condiciones.

Sin embargo, no todas las empresas están listas para migrar a esta nueva forma de trabajar. Antes de considerarlo, toma en cuenta que esta migración es un cambio de plataforma o infraestructura que traerá cambios en la forma de trabajo, así que la capacitación es el primer paso.

Un consejo es que antes de cortar relación con tu antigua forma de trabajar, comiences paulatinamente con la migración y evalúes qué migrarás primero, si tu base de datos, documentos o factores técnicos de tu operación.

Pero el reto tanto para empresas tradicionales como para empresas nativas en la nube es encontrar la mejor manera de ejecutar sus procesos de forma eficiente y lograr que los colaboradores se concentren mucho más en el negocio, así que sus soluciones digitales deben ser sencillas y rentables.

Es de preocuparse que casi en la totalidad de las empresas, exista una poca cultura de prevención en caso de algún desastre o hackeo, por lo que las pequeñas empresas son las que tienen mayor riesgo de perder su información.

Uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas en proceso de crecimiento, es encontrar la mejor manera de proteger su creciente infraestructura de TI.

Aunque existe una amplia gama de opciones disponibles, los backups en la nube son una solución que permite una instalación sencilla y que posibilita a las Pymes volver a centrarse en su negocio, con la certeza de que al mismo tiempo que sus datos estarán seguros y disponibles.